La Garganta del Capitán
En pleno estío y mientras soportamos por estos lares un sofocante viento de levante, que mejor que "refrescarnos" con esta excursión a uno de los "canutos" mas bellos del P. N. de Los Alcornocales: la Garganta del Capitán.
(excursión realizada en la primavera de 2010)
El acceso a este paraje lo hacemos por uno de los tramos señalizados de la Puerta Verde de Algeciras, por el Cerro de la Rejanosa.
Mientras ganamos suavemente altura aparecen por detrás edificios de Algeciras con el Peñón de fondo.
Esta Colias crocea se deja retratar mientras liba una margarita.
Seguimos subiendo y por el este aparece Sierra Bermeja, en la cercana provincia de Málaga.
En un talud del camino destaca este altramuz amarillo (Lupinus luteus).
Cruzamos varias praderas y el bosque está cada vez mas cerca.
Esta Lavatera trimestris es de las malvas mas llamativas de nuestro entorno.
Entramos en el alcornocal, que a veces se abre permitiendo grandes rodales de helechos.

Nuestra primera parada es en el llano de las tumbas.
Encontramos varias de estas sepulturas que tanto abundan en estas Sierras del Sur.


Esta preciosa liliácea, única en su género, es la Simethis planifolia, típica de suelos silíceos como estas areniscas aljíbicas.
Seguimos subiendo y ya se adivina la parte mas estrecha del canuto.
De las flores mas vistosas de estos parajes es esta dedalera (Digitalis purpurea subsp. bocquetii).
Sus hojas y sus flores, con forma de dedo o dedal (digitus - digitalis), contienen una potente toxina, la digitalina.

Frondes nuevos del helecho mas abundante (Pteridium aquilinum subsp. aquilinum).

La Centranthus macrosiphon es una planta típica de bosques del sur peninsular y del Magreb.

Esta orquídea (Limodorum abortivum) es común en zonas boscosas de la península.
Finalmente llegamos hasta donde nos permite el sendero. Una pequeña represa sirve para canalizar las aguas del Arroyo del Capitán para consumo humano.
Una de las cascadas y su poza.
En días soleados es difícil hacer buenas fotografías por los grandes contrastes entre sombra y luz.
Estos rincones sombríos y húmedos son el hábitat ideal para helechos de pequeño y mediano porte, como este Asplenium onopteris.
El agua está fria pero alguno, como mi cuñado Bienve, se atreve a bañarse.


Tras un breve refrigerio bajamos por el canuto para descubrir mas rincones del arroyo. Aprovechamos tramos de la acequia, que va tapada con losas de hormigón.
Insectos (hemípteros?) dispuestos a procrear.
El ruido del agua nos avisa de otro salto.
Estos grandes frondes junto al cauce, pero aprovechando los rayos de sol, son de helecho real (Osmunda regalis). Catalogado como un tesoro botánico relativamente escaso por los botánicos.
A diferencia del resto de helechos (con las esporas en el envés de sus hojas), el helecho real concentra sus esporangios en un fronde (foto der.) que sobresale de la planta exponiendose al viento para dispersarse.

Maniola jurtina, una mariposa querenciosa de zonas boscosas.
Cartel metálico de la época del ICONA casi engullido por un arbol de ribera.
Descendemos y salimos de la Garganta del Capitán. Donde el canuto se vuelve valle pretendemos visitar algunos de los restos de molinos que aprovechaban la fuerza de este caudaloso arroyo.

Ruinas del molino de San José.
Sobre los últimos alcornoques vemos la cárcel de Botafuegos, las refinerías de San Roque y Sierra Carbonera.
De vuelta por Matapuercos.
Ha sido un bellísimo paseo mas por Los Alcornocales.

Soy socio del Club Montañero Sierra del Pinar desde 1975

Jose Villalpando dijo
Maravilloso reportaje.....Y como siempre, no se te ha escapado ni un solo detalle !!
12 Agosto 2011 | 07:42 AM