RANCHO DE LA BOLA - Por un nuevo espacio verde
El Rancho de la Bola es actualmente una instalación militar abandonada desde 1989, pero que sigue siendo propiedad del Ministerio de Defensa. Desde hace algún tiempo existe una Paltaforma Cívica que pretende la devolución al municipio de Jerez de esta finca de 143 has. Está ubicada en el extremo oriental de la Sierra de San Cristóbal, sobre el Cerro de la Bola o la Cebolla, y delimitada por el río Guadalete (al este y al sur), la Cañada del Carrillo (al oeste) y el pago de Parpalana (al norte). El objetivo es convertirla en parque periurbano y darle uso público aprovechando su potencial ambiental, recreativo e incluso económicamente sostenible.

Su historia a lo largo del siglo XX está bien documentada por los hermanos García Lázaro en su blog "Entorno a Jerez". Pinchar aquí para ver la entrada.

Este sábado 19 de febrero de 2011 a las 10:30 se ha convocado una "Marcha por la recuperación del Rancho de la Bola" ( y "... la recuperación del río Guadalete"). Este blog quiere aportar su granito de arena destacando algunos aspectos de la riqueza natural de este espacio y del entorno que le rodea.

Son varios los paseos que hemos dado por el Rancho, y en distintas estaciones del año. No hemos podido evitar asomarnos a lo que queda de sus edificios; como esta nave-taller que (de no ser demolida) podría recuperarse para actividades bajo techo.


Un parque cuidado y querido por los ciudadanos evitaría que se encontraran imagenes como esta. La fotografía lo dice todo.

El Rancho está dentro de la muy conocida (por jerezanos y portuenses) Sierra San Cristóbal. Y una de las joyas naturalistas de este lugar es el singular caracol Theba pisana arietina, cuya única población mundial se encuentra aquí.

También hay espacio para especies comunes de nuestro montes como este lentisco (Pistacia lentiscus), cuyas flores masculinas podemos ver con este color rojo radiante

La Aristolochia paucinervis es una planta del sotobosque, pues prefiere la sombra. Suele verse enredada en las esparragueras.

Son abundantes estas grandes plantas con flores amarillas con forma de tubo. Se trata de Nicotiana glauca (tabaco moruno), originaria de Sudamérica pero naturalizada en la región mediterránea. Lógicamente se trata de una especie invasora.

En los regatos y pequeñas charcas temporales es fácil observar renacuajos, por lo que sería fácil mantener una población de anfibios, galápagos y reptiles.

Bonita y perfecta flor de Arum italicum que anuncia la llegada de la primavera.

También por marzo florece en los bordes de los caminos (hay una buena red en el Rancho de la Bola), esta Andryala integrifolia (pan de conejo).

Esta curiosa flor puede verse en las zonas mas soleadas y secas del Rancho. Se trata de Globularia alypun y florece en invierno.

Y en otoño hemos podido fotografiar este Narcissus serotinus. Su flor blanca es muy llamativa por la corona central anaranjada.

Entre las numerosas gramíneas resaltamos esta de curioso nombre, la Echinochloa crus-galli, que se tiene por mala hierba por los agricultores. Crus-galli resulta de combinar crus, que significa pierna y galli, que significa gallo, aludiendo quizás a la forma y color de la inflorescencia.

Entre los insectos destacamos, por su aspecto, esta Empusa pennata de la familia de las mantis. En este caso se trata de un ejemplar macho, por sus antenas con forma de pluma.

Y siguiendo con la familia Mantis, destacar a la única especie exclusiva ibérica. Apteromantis aptera, que hasta hace pocos años se creía extinguida y que volvió a observarse de nuevo en nuestra provincia. Cuenta con varias poblaciones, desde la costa hasta la Sierra de Grazalema, y esta de la Sierra San Cristóbal es de las mas importantes.

Y las mantis y resto de insectos deben cuidarse de las aves que nidifican y transitan por el Rancho. Como esta siempre curiosa abubilla (Upupa epos).

También puede observarse una de las mayores arañas de Europa. Macrothele calpeiana o araña negra del alcornocal (endemismo iberico). En la actualidad figura como vulnerable tanto en el Libro Rojo de los invertebrados de España, como en el Libro Rojo de los invertebrados de Andalucía. Es por tanto muy importante cuidar y proteger su hábitat.

Thymelaea hirsuta (bolaga) es un arbusto de tallos recubiertos de un blanco aspecto lanoso y pequeñas y numerosas flores amarillas. Habita solo la costa mediterranea por lo que su población mas occidental está aquí.

Anagallis arvensis es una planta muy común en climas templados. Sus flores pueden ser azules o rojas.
Flores color rojo intenso son las Adonis annua, de ahí su nombre común: gota de sangre.

Esta preciosa especie de insecto es también endémica de la Península Ibérica, y no muy común. Puede verse en la Sierra San Cristóbal y por tanto vuela en el Rancho de la Bola. Es la Nemoptera bipennis.

Esta Cynoglossum creticum, de la familia de las borrajas la fotografiamos empezando la floración.

En esta época empieza la floración de las orquídeas y en el Rancho de la Bola se dan varias especies. De la mas numerosas es la Ophrys speculum que es especie protegida. Esta planta de la fotografía tenía hasta cuatro flores en el mismo tallo y estaba justo al lado de la nave-taller.

Flores de salvia silvestre (Salvia verbenaca).

Pareja de coleopteros sobre esta peculiar Centaurea pullata. Especie ibero-magrebí que mueve literalmente sus estambres para depositar el polen sobre los insectos que se posan en ella. Este estímulo mecánico se conoce en botánica como tigmonastia.

En suelos arenosos del Rancho de la Bola puede verse la Paronychia argentea. Pequeña planta rastrera con propiedades medicinales.

Esta Centaurea ornata subsp.ornata es otra endémica de la península. Es una compuesta de agradable olor a miel si puede uno acercarse entre sus brácteas espinosas.

Neatostema apulum es una llamativa viborera de flor amarilla. Normalmente suelen ser entre azules y moradas.

Otra preciosa asteracea retratada en el Rancho que no hemos logrado identificar.

Oruga alimentándose de flores de vinagreta (Oxalis pes-caprae).

Tetragonolobus purpureus. Una leguminosa de flores rojo púrpura que solo se da en el sur peninsular y en las islas Canarias y Baleares.

Sobre una ramita de tomillo encontramos este simpático nido con forma de vasija de barro. Es de una Avispa alfarera (subfam. Eumeninae). La avispa alfarera es solitaria y predadora, pone sus huevos dentro de estos "recipientes" que fabrican durante días. Cuando nace la larva se alimenta dentro hasta llegar a adulta. Entonces abre un orificio y sale una nueva generación. Este nido ya está vacío.

Flores, con detalle, de Silene colorata, especie mediterránea que vive por toda la Península excepto por el Norte.

Muscari comosum, conocida como nazareno, es una planta de bulbos comestibles (no aquí, sino en algunos paises de Europa). Sus flores superiores (azul-moradas) son infertiles.
Para acabar esta colección naturalista del Rancho de la Bola esta bellísima Romulea sp., cuya flor, típica de prados, nace a ras de suelo pues son plantas casi sin tallo. Solo le adornan tres hojas largas, redondas y curvadas.

Finalmente decir que la riqueza natural del Rancho de la Bola y de gran parte de la Sierra San Cristóbal radica, como en otros muchos casos, del acceso cerrado al público de las instalaciones militares. La zona mas alta de esta Sierra es un mal ejemplo de urbanización salvaje y sin infraestructuras. En la vertiente sur la principal amenaza es la explotación de áridos. Mientras estos puntos negros se remedian hay que intentar salvaguardar al máximo el resto de este espacio único entre la campiña y la costa.

Soy socio del Club Montañero Sierra del Pinar desde 1975

faustino dijo
amigo jm como siempre, fantástico reportaje... Aprovecho para comentarte que el proximo sábado hay organizada una MARCHA REIVINDICATIVA para recuperar el GUDALETE Y EL RANCHO DE LA BOLA... a ver si nos MOVEMOS
16 Febrero 2011 | 11:53 AM