"DESCUBRIMIENTOS" OTOÑALES
Pues puede parecer un título muy rimbombante pero para mi modesta persona ha sido así. Y es que en un par de paseos por los alrededores de Grazalema he conseguido fotos "únicas" para mi colección particular. En la zona de Las Veguetas (ver primera foto) me llamó la atención una pequeña varita de flores blancas. La retraté con la sensación de que eran unas pequeñas orquideas. Pero ¿orquideas en pleno otoño? no podía ser. Un rato después comprobé en el libro "Orquídeas del Parque Natural Sierra de Grazalema" (de L. Velasco y P. Beltrán) que sólo hay una especie que florece entre octubre y noviembre (el resto lo hacen desde enero hasta la primavera). Se trata de Spiranthes spiralis, una orquídea catalogada como muy rara y en regresión por su delicado hábitat (prados soleados, húmedos y cercanos a fuentes de aguas límpias). Pues resulta que este grupo no estaba registrado por los autores del libro y así se los he comunicado. Como véis un todo un "decubrimiento".
El nombre Spiranthes spiralis le viene por la disposición de las flores alrededor del tallo.
Y en otro paseo, esta vez camino del Fresnillo, precisamente al comienzo de este sendero, lugar conocido como Puente de la Asamblea (ver foto inferior) advertí junto al cauce del Guadalete un grupete de llamativas flores amarillas. Hice unas fotos con la idea de repasar en casa el CD de "Flora Silvestre Gaditana" del amigo Iñigo Sanchez (y otros autores) para intentar identificarla. Como en otras ocasiones acabo enviandole las fotos a Iñigo para que les eche un vistazo. Me confirma que se trata de Sternbergia lútea o azafrán amarillo. Una amaridilácea que florece en otoño y de la que se tienen citas antiguas en esta zona. Espero que le sirva a Iñigo y compañía para la próxima edición de FSG.
Y para terminar quiero aprovechar esta entrada al blog sobre "mis descubrimientos otoñales" para felicitar al espeleologo Diego Mendoza, payoyo de adopción que sí que ha descubierto una colección paleontológica de fósiles y otros restos que atestiguan la presencia en nuestra Sierra de Grazalema, en tiempos remotos, de animales como lobos, linces, caballos salvajes, y otros. Sin duda una gran recompensa a los muchos pateos de D. Mendoza por la Sierra.


franki dijo
Muy propio que seas tú quien encuentre una amaridilácea.
qué chiste más malo.
2 Noviembre 2009 | 07:33 PM